martes, 20 de diciembre de 2011

Cheshire in the Sky with Diamond


Totalmente a oscuras, poco a poco una luminosidad violeta se dibuja en el centro de la negrura... Y en medio de esta una sonrisa en forma de media luna, tan luminosa que casi ciega. Aparecen dos ojos igual de luminosos que dos bombillas de gran potencia.
Cheshire: (rompiendo la cuarta pared, dirigiéndose al publico) Quizá hayáis visto a un gato sin sonrisa, pero nunca habéis visto una sonrisa sin gato... Hasta ahora.
Aparece un hombre grandote, de tez quemada y mirada algo estúpida, como la manera de tener la boca siempre abierta con la babilla cayéndosele.
Extraviado: (dirigiéndose a la aparición, como embobado) ¿Amigo, me podría indicar hasia donde tengo que ir desde aquí?
Cheshire: (Alzando una ceja, los ojos escrutando al estúpido) Eso depende de a dónde quieras llegar.
Extraviado: (rascándose la mejilla llena de costras, inestable y nervioso) No lo sé, a algún sitio cerca.
Cheshire: (Aguantándose la risa) En ese caso, da igual hacia donde vayas... Siempre llegarás a alguna parte, si caminas a un lado o a otro.
Extraviado: Bien, amigo, ahora tu me das todo lo...(Intenta agarrar al gato, pero este se desvanece entre risas, y el hombre se cae de morros al suelo) ¡Ouch!
Cheshire: (voz en off) Pobre idiota. Agradece que ya haya desayunado y que los tipos como tú me sientan mal.
Asustado, el tipo, sale huyendo del lugar...
Vuelve la absoluta oscuridad, y al rato, de nuevo, a materializarse las formas violetas, la sonrisa de media luna, y aquellos faros gemelos que son los ojos.
Cheshire: (tose y se aclara la garganta) Perdón, una bola de pelo... En fin, supongo que excepto aquel papanatas, el resto sabéis quien soy ¿Verdad?
Algunas voces (el publico se puede unir si así lo desea): ¡Siiiiii!
Cheshire: (ríe) Siempre es gratificante ver que hay gente más loca que uno mismo (Vuelve a carraspear) He de anunciar que, en esta obra infinita, no habrá innecesarias inclusiones de personas pertenecientes a, aquello que a los políticamente correctos les que gusta llamar, minorías (los ojos se desvían hacía donde se marchó el tipo, luego vuelve su mirada al publico, y en tono de confidencia)... Aún estoy flipando tras ver a un negro y a un asiático entre los argardianos de la película “Thor”... ¿Acaso no eran dioses clásicos noruegos?... En definitiva, si no es necesario, aquí no habrá negros, ni amarillos, ni blanquitos, ni gays , ni lesbianas, ni ninguno otro estereotipo que no tenga que aparecer por necesidad. Así que pasamos de imposiciones políticamente correctas, y reconociendo que todo somos hijos del amor de nuestros antepasados, no vamos a meter a personajes solo por no ofender a los bienpensante, y, si aparecen será porque así han nacido o son necesarios para la Gran Obra que os vamos a mostrar (riéndose divertido)... Y, para eso tengo yo la última palabra. (imitando la megafonía de un avión) Señoras y señores, abróchense los cinturones, estamos a punto de aterrizar y de seguro que habrá turbulencias... Quien tenga ganas de vomitar, que le pida la braga faja a su novia ultracatólica.
De nuevo oscuridad, ruido de despegue, y luces parpadeantes de mil colores y a un ritmo frenético.
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lunes, 19 de diciembre de 2011

El Zorro y La Looney


White Rabbit comienza a sonar en una sala vacía tapizada de azul marino... Un hombre con máscara de zorro, llamémosle señor Zorro, entra cargando con una silla y una mesa plegables. Las coloca mirando hacia el fondo de la sala. Y se sienta.
Señor Zorro: (quitándose el abrigo largo y colocándolo en el respaldo de la silla) Puede pasar la primera.
Completamente desnuda, una chica, Lola Bunny, entra en la sala completamente tapizada de azul... Coqueta y desenfadada. El hombre, señor Zorro, esta sentado de frente a ella (y de espaldas al publico).
Señor Zorro: Hola, Linda.
Lola Bunny: (coqueta) Hola
Señor Zorro: Háblame de TU salud, TU dinero y TU amor.
Lola Bunny: (con un tierno mohín, llevándose un regordete dedo a los labios en gesto pensativo) La salud bien, el dinero se me escurre de las manos, y para el amor soy muy solicita.
Señor Zorro: (mostrando lo mucho que lo que ha oído le ha complacido) Siempre hay que estar abierto, donde arde el fuego siempre quedan ascuas (saca de un bolsillo del abrigo una servilleta enrollada y de esta un cuchillo y un tenedor).... y siempre se puede cocinar una buena pieza (juguetea con los cubiertos)... Yo podría simplificarte la vida.
Lola Bunny: (confundida) ¿Cómo?
Él se queda parado un momento, pero no deja de blandir los cubiertos.
Señor Zorro: Bromas de zorros malos, olvídalo, querida... ¿Por qué no te acercas un poquito más, desde aquí los focos no me dejan verte bien.
Lola Bunny: (con gesto de frustración) No entiendo eso.
Aún así ella se coloca a pocos centímetros de él.
Señor Zorro: ¿El qué de todo?
Lola Bunny: (llevándose el dedo a los labios, de nuevo) Pues... Eso de simplificarme la vida con un cuchillo y un tenedor.
Señor Zorro: (sonriendo, jugueteando entre sus dedos con los cubiertos) ¿De veras que no lo entiendes?
Lola Bunny: (con gesto infantil niega con al cabeza) Pues no... pero en caso de emergencia le llamaré.
Señor Zorro: Y yo con mucho gusto iré a ti, para jugar a las cocinitas... Te ves deliciosamente perfecta para ello (la pincha con el tenedor en el respingón trasero)
Lola Bunny: (da un brinco al sentir el pinchazo) ¡Ay! Eso dolió ¡Bruto! Guárdese esas cosas antes de que se haga daño, o haga daño a alguien.
El Señor Zorro se abalanza sobre Lola Bunny, tirando la mesa y la silla por el impulso...
Señor Zorro: (Enloquecido) Ven aquí, conejita, enséñame esas tetitas.
Lola Bunny: (Corriendo alrededor de la mesa y la silla tumbadas) ¡No! ¡No! ¡No!
Siguen dando vueltas, sin que su separación se perturbe. Música del Show de Benny Hill.
Señor Zorro: ¡Ay, que te como, que te como!
Lola Bunny: ¡No! ¡No! ¡No!
Señor Zorro: ¡Ay, que te como, que te como!
Lola Bunny: ¡No! ¡No! ¡No!
Señor Zorro: ¡Ay, que te como, que te como!
Lola Bunny: ¡No! ¡No! ¡No!
El Señor Zorro tropieza y cae al suelo, la máscara, cabeza de zorro, rueda lejos de allí... Incluso puede que se precipite fuera del escenario, rompiendo la cuarta pared, perdiéndose para siempre como así ha ocurrido con la faceta civilizada del Señor Zorro...
... Y cae el telón.
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domingo, 18 de diciembre de 2011

U – Bunny Reina


Una sala gigantesca, rebosante de lujos y de pedantes estrafalarios... La reina, su majestuosa Lola Bunny, entra a la sala...
Lola Bunny: (tomando asiento de forma poco digna) ¿Cuántos decapitados tenemos para hoy?
Un hombre seboso, de grandes bigotes con los que trata de disimular una terrible dentadura se adelante y desenrolla un papiro que se desliza de abajo arriba hasta los pies de la reina.
Porky LaMorsa: (leyendo) 2012, majestad.
Lola Bunny: (con gesto aburrido) ¿Tan pocos?
Porky LaMorsa: Si quiere podemos decapitar a más.
Lola Bunny: (se la iluminan los ojos) ¿Podrías decapitarte tú?
Porky LaMorsa: (asustado) Señora, este último mes no gano para sombreros.
Lola Bunny: Dos pájaros de un tiro.
La reina chasquea los dedos, y dos guardias jorobados se llevan a Porky LaMorsa a arrastras.
Porky La Morsa: ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Que me quemo! ¡Gasolina, por compasión!
Fuera de escena se escucha el golpe del hacha al caer.
Lola Bunny: (regresando a su posición de aburrimiento) Todos los hombres son iguales, se hacen una heridita y lloran como niñas.
Detrás del trono, mientras la reina se mantiene en un estado de ensoñación, se ilumina un neón con la siguiente frase “Quiero probar placeres prohibidos”...
Lola Bunny: ¿Qué sentido tiene gobernar cuando todo el mundo esta tan estreñido?
Dos hombres, vestidos con unas apretadas mallas negras, aparecen cada uno por una puerta lateral de la sala (por los lados del escenario), uno de ello camina sobre las palmas de sus manos...
Topo: Majestad.
Poto: Datsejam.
Lola Bunny: Mis fieles Topo y Poto ¿Qué nuevas me traéis?
Topo: Un lugar para soñar.
Lola Bunny: Imposible, nunca hay tiempo... Otra.
Poto: Raños arap ragul un.
Lola Bunny: Suena bien, mi buen Poto (mirando a Topo)... Otra..
Topo: El Amor Karmico.
Lola Bunny: Eso es como el Tantra, mentiras de fantasmones y frustración para princesitas inocentes... Topo, estas acabando con mi paciencia... A ver Poto, otra.
Poto: Ocimrak Roma Le
Lola Bunny: (Dando unas palmaditas en las plantas de los pies de Poto, como quien felicita a un perrito que nos ha hecho gracia) Excelente, mi lindo Poto (Girándose hacia Topo, con amenaza en la mirada)... Veamos, Topo, otra, o ya sabes que vendrá después.
Topo: (con voz dubitativa, y miedo en la mirada) ¿Un cuervo?
Lola Bunny: (Furiosa) ¡Qué le corten la cabeza!
Los mismos guardias con joraba se llevan a arrastras a Topo... Un momento de silencio, y fuera de escena se escucha el golpe del hacha al caer. La reina mira con renovado interés a Poto.
Lola Bunny: Veamos que propones tú.
Poto: (temblando por los nervios o el pavor, no se le ocurre que decir. Al fin habla) ¿Ovreuc un?
Un instante de silencio, tenso silencio... y la reina rompe en aplausos...
Lola Bunny: (Eufórica, le besa las plantas de los pies) Perfecto... Perfecto... A partir de hoy serás mi consejero personal, mi buen Poto (girándose hacia un grupo de hombrecillos de trajes extraños) Bufones y trovadores, tocad algo para alegrarme.
Un enano con voz de tenor comienza a cantar Venecia de Hombres G, más tarde se le unen los demás trovadores y bufones...
Lola Bunny: (feliz y contenta como una piruleta) No es delicioso, mi buen Poto
Poto: (secándose el sudor tras el susto anterior) Osoiciled, datsejam.
Lola Bunny: (sin prestarle mucha atención) Eso mismo pensaba yo.
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sábado, 17 de diciembre de 2011

Looney a través del espejo


Nature Boy, con la inmortal voz de Peggy Lee, llena la sala blanca, hay que decir que hace juego con la melancólica mirada de ojos aguamarina de la muchacha, Lola Bunny, que se apoya contra la pared, mirándola sin mirarla... Entra Licia, y la ve.
Licia: ¿Quien eres?
El antiguo tocadiscos, único mueble de la habitación, pasa a tocar Somewhere Over the Rainbow, cantada, como no, por Judy Garland... Aquella canción siempre ha hecho llorar a Licia, esta ocasión no es menos...
Lola Bunny: ¿Vas a curar a mi mama?
Licia: ¿Qué la ocurre?
Lola Bunny: Primero le dolió la cabeza... Luego, como que se le complico ¿Me ayudaras?
Licia se mira las manos.
Licia: No lo sé, pero, espero que tu mama se ponga bien.
La habitación cambia de color cuando la chica sonríe.
Lola Bunny: ¿Eres Alexandra?
Licia: ¿Quién?
Licia no comprende nada.
Lola Bunny: La chica que tenia el problema con él.
Rodeada por aquel azul eléctrico, la música ha cambiado... El viejo tocadiscos sigue ahí... La melancólica You Raise Me Up se deslizaba por cada rincón llenándolo con un aire de añorada ensoñación...
Licia: No se de quien me hablas, ni siquiera se quien eres tú.
Lola Bunny se acercó a Licia y, antes de que la segunda pueda hacer nada, la besa en la boca, su sabor es como de nube de azúcar... etéreo y breve, casi real...
Lola Bunny: Mi mama se va a morir... Pero ahora tu estas aquí, Alexandra
Licia: Creo que te equivocas, es la primera vez que oigo ese nombre... Mi nombre es...
Licia soltó un gemido... Había olvidado su nombre.
Lola Bunny: ¡Bah!
Lola se aparta de Licia.
Licia: (realmente preocupada por la chica) ¿Que ocurre?
Lola Bunny: Mi casa ya no tiene agua, los conspiradores se la llevaron... Me gustaría tanto poder bañarme.
La habitación vuelve a ser blanca... La música ahora es White Rabbit de Jefferson Airplane... La memoria empieza a aclarársela, pero, aún no ve con nitidez donde, como, y cuando se ha perdido.
Lola Bunny: Al contrario de la opinión general, todos los conspiradores son unos chapuzas.
Licia: Explícame eso
Quizá si la hace hablar más, entre todo aquel galimatías de frases inconexas, Licia, logre hallar las respuestas que le devuelvan la memoria.
Lola Bunny: Es una conspiración bien tramposa.... Que te voy a decir, tú ya sabes las reglas (mira el pequeño reloj que lleva prendido al cuello, y agarra de la mano a Licia)... Pero ahora hemos de irnos, hay prisa.
Una puerta se abre en la blanca pared, tras ella una madre abrazaba a su blanquísimo bebe, mientras las da la bienvenida con una amplia sonrisa. Fever cantada por Elvis Presley sale de algún rincón de la habitación...
Licia empieza a notar un excesivo calor, y es entonces cuando se fija en la enorme parrilla llena de pollos con pañales junto a la que están la madre y su bebe.
Carpintera: Tengo algo en mente (dice la mujer, con esa sonrisa que a Licia cada vez se la antoja más inquietante), y no se que tan lindo será.
Licia: (Rogándola) No lo hagas, por favor.
Ya es tarde, la madre deposita a su bebe sobre la parrilla, y este enseguida se transforma en otro pollo con pañales.
Carpintera: (habla mientras se deshace de la blusa, quedándose en sujetador y fotografía a los pollos / bebes asados) Me gusta el dolor... cierto tipo de dolor... No lo de cortarse y esas cosas.
Es una mujer bonita, no debe sobrepasar el 160 cm y tiene un cuerpo bien definido en sus curvas.
Licia: ¿Y eso viene a cuento de...?
Por mucho que Licia se esfuerza, no consigue encontrarle un sentido a esas gentes y las situaciones de las que es testigo.
Carpintera: Ya cocine 11, me falta uno
Cada una de las chicas, la Carpintera y Lola Bunny, la cogen de la mano, y tiran de ella hacía la parrilla...
... Licia intenta resistirse, pero se descubre incapaz de oponer resistencia...Es como en aquellos sueños donde de repente tu fuerza se ve anulada y la gente te manipula como si fueras de papel o flotaras en liquido...
Licia: No, parad.
Carpintera: ¿Tienes educación? Yo apenas pase del Bachillerato (la Carpintera parece restar importancia a toda aquella locura de la que es impulsora) ¿Crees en Dios? Yo tampoco.
Cuando Licia comienza a sentir el calor de la parrilla peligrosamente cerca, sus ropas empiezan a chamuscarse y su piel casi borbotea, la Carpintera la ofrece un cigarro.
Carpintera: ¿Fumas? Te ayudara a pasar el rato, mientras tanto.
Lola Bunny la ofrece una botella.
Lola Bunny: ¿Bebes? Te ayudara a pasar el rato, mientras tanto.
Licia: (impotente ante lo que se proponen esas dos con ella) ¡Estáis locas!
Las dos chicas se detienen, y se miran la una a la otra, por encima de Licia.
Carpintera: No sé.
Lola Bunny: Yo alguna vez lo pensé.
¡Plaf! ¡Plaf!
Alguien bate palmas para llamarlas la atención. Es una chica, las luces se encienden a plena potencia, están en un bar repleto de gente...
Liebrertina: ¿¡Para cuando van a estar esas 12 ostras, Carpintera!?
Lola Bunny: Corre (instando a la Carpintera), la liebre esta hambrienta.
Porky LaMorsa: Seguid hablándola del dolor para distraerla
Habla un tipo gordo, con pintas grasientas y los dientes desproporcionados, que apenas disimula al hablar sin abrir mucho la boca, que va del brazo de una chica rubia, excesivamente pintada y de anatomía artificialmente curvilínea.
Barbie: Solo soy capaz de llegar al orgasmo con tíos que me dominan
Habla, sin venir muy a cuento, la rubia acompañante, sin dejar de sonreír y con gesto tan artificial y falso como toda ella, en conjunto, parece
Barbie: (Poco a poco, va hablando más lento, y más grave... Hasta que se la acaban las pilas, y, entre los brazos del gordo, se descompone por piezas) ... o sea... lo he pensado... muchas veces... Durante años...
Willy Neón: (un letrero de neón parlante, que se asemeja a un gato sonriente, se dirige a Porky LaMorsa) Cada vez te duran menos tus muñecas, LaMorsa.
Porky La Morsa: Bueno, ese es un pensamiento muy común en tu genero.
Willy Neón: Hacedme caso: una cosa es que no se hable o se niegue de cara a la sociedad, pero todas las mujeres sienten cierta atracción hacia esas situaciones en sus fantasías sexuales.
Licia: (gritando y debatiéndose entre los brazos de Lola Bunny y la Carpintera) ¡No! ¡No!
Su actitud y resistencia provocan la hilaridad de todos los que están en el local, incluidas las dos mujeres que la sujetan.
Carpintera: Hablemos de dolor real (y sin más, tira de Licia hacía la incandescente parrilla... Los pechos de Licia rozan, por un momento, la parrilla, lo suficiente como para provocarla un breve pero insufrible dolor) Piercings (enumeraba la Carpintera)... agujas con los tatuajes... ciertos moretones
Lola Bunny: Claro, a cada mujer le gusta eso de vez en cuando... ¿Me pregunto si es solo por el dolor, o por fantasear con ser forzadas o dominadas?
Entre las dos mantienen inclinada a Licia, cada vez más cerca de la parrilla, pero siguen su discusión.
Carpintera: No se si forzadas, sinceramente... En fin, como sea. El punto es que es... como loco ¿No?
Hay sentada, en una mesa tras la parrilla, justo en frente de Licia, una chica rubia de marcados pómulos y mirada amable... Al hablar se dirige directamente a Licia.
Olora Vagina: ¿Sabes que el dolor libera endorfinas que son como pastillitas del orgasmo? ¿Y que con la liberación de adrenalina pasa lo mismo? Son modos naturales de drogarnos hasta alcanzar el éxtasis. Nuestro propio cuerpo segrega la droga del éxtasis orgásmico... Solo hay que provocar que salga, que la libere...
Lola Bunny: (riñendo a Olara Vagina) Desde luego que fetichistas sois las flores.
Conchita BlueGirl: Yo quiero intentarlo.
Una chica, completamente azul: pelo, piel, y ropas con distintos tonos de este color; acaba de aparecer, en posición fetal y con las manos unidas, como si estuviera rezando o acabara de despertarse de una feliz siesta, sobre la plancha... ¿O ya estaba allí de antes?
Conchita BlueGirl: (rogando a la Carpintera y al resto de asistentes al bar) Comedme a mi la primera.
Carpintera: Paciencia, pequeña ostra (dice la Carpintera, mientras la voltea, con una espátula, para que se haga del otro lado) Todas vosotras tendréis sitio en nuestros estómagos esta noche (y, con una sonrisa torcida adornando su rostro, empuja aún más a Licia)... Sobre todo tú, que pareces la más jugosa.
Una mano por detrás le aparta a Licia el pelo que ya roza las candentes planchas... Poco a poco, se siente más incapaz de moverse o gesticular... Es como si su cuerpo mutara en el de una muñequita, aunque de carne y hueso, en lugar de porcelana o plástico.
Lola Bunny: Es peligroso que la prenda el pelo, podríamos salir ardiendo todos.
Licia: (rompiendo la cuarta pared, dirigiéndose al publico)... ¡Fuego!, eso es... Debo pensar en fuego...
... La deflagración dura un instante, y el bar, y quienes lo moraban, ha desaparecido. Licia, que ya empieza a recordar, esta completamente desnuda, tan solo cubiertas sus intimidades, de miradas no deseadas, por vivas llamaradas...
Cae el telón.
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viernes, 16 de diciembre de 2011

Un Método Peligroso


No me considero un experto en David Cronenberg, mi experiencia teórica con el cineasta, y en ocasiones actor, canadiense se limita a un libro monográfico sobre su obra hasta Una Historia de Violencia, el visionado de obras como director: Scanners, Videodrome, La Zona Muerta, La Mosca, El Almuerzo Desnudo, Crash, Existenz, o, la que aquí nos ocupa, Un Método Peligroso; y su personaje de Philip K Decker en la película de mi adorado Clive Barker (basada en la obra de Barker, Cabal), Razas de Noche. Seguramente hay gente que podría hacer una critica sesuda mucho mejor que la mía, es por eso que paso de hacer una critica de la película ¿Entonces qué es esto? Llamémosle una reflexión individual pasada por el filtro de mi mente.
Normalmente a Cronemberg se le nota que pocas veces se adapta a las leyes de mercado en cuanto a extensión fílmica, o, en otras ocasiones, como el mismo ha confesado, lo que ocurre es que pasa la tijera a diestro y siniestro en el montaje final. En resumen, muchas películas de este director te dejan frío ante ciertas ausencias de trama, que no por ello estropean el film, sino, simplemente, lo hacen como más ausente de sentimientos... Lo enfrían. Por supuesto hay películas, refiriéndome a las que he visto, donde esto no se nota: La Mosca, El Almuerzo Desnudo (quizá porque la técnica de collage, corta y pega, ya la usaba el autor en el que se basa la película: William S. Burroughs), Crash (Adaptación de J.G. Ballard que agradece ese ambiente y sentimiento de frialdad, que finalmente hace más humanos a los personajes, hombres y mujeres perdidos, de la película), y su último film Un Método Peligroso. El lector notara que todas las nombradas son de las últimas películas del director, así que podríamos pensar que esos problemas de montaje final son pecados de juventud.
Un Método Peligroso nos narra, desde la visión de Cronemberg (quien tiene por norma implicarse en los guiones de sus películas), un episodio real, aquel en el que se cruzan las vidas de tres personajes del nacimiento del psicoanálisis: Freaud (a quien interpreta el actor fetiche de Cronemberg en los últimos años: Viggo Mortensen), Jung (Michael Fassbender, disculpen si no escribo bien algún nombre, escribo de memoria y no busco rigor más allá del de mis impresiones) y Sabrina S. (Keira Knightley); a los que se une brevemente el que quizá sea el personaje más interesante de la película: Otto Gross (Vincent Cassell); y uno de los fundadores de esta corriente menos conocido por el gran publico. El film, dado el tema que trata, incide en algunos conceptos que se han tratado en la obra del director anteriormente, y que se resumen en uno solo: El sexo, como lo percibimos, como lo aceptamos, y como lo descodificamos como motor vital (seguro que muchos otros han sacado otros mensajes, de nuevo, esto es una reflexión individual)... La trama que cruza a estos tres (quizá cuatro) personajes nos conduce hasta la definitiva ruptura entre Jung y Freud, por cuestiones teóricas: Jung culpa a su maestro de buscar explicación solo en el sexo y el austriaco echa en cara al suizo que se preocupa demasiado en supercherías y temas que rayan en el ocultismo; vemos evolucionar a los tres protagonistas en una trama que se enlaza de forma magistral a través de cartas, sesiones de diván o escenas más intimas.
Para terminar una chorrada: Una vez escuche decir a mi profesora de Tai chi que había leído que las niñas nacen cuando el acto sexual no es placentero y los niños cuando así lo es, bien un detalle que te deja esta película es que al parecer solo se tienen niños cuando el varón practica la poligamia ¿Será cierto eso? No lo sé, y tampoco me apetece probar.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Yo fui un escritor gótico adolescente...

¿Dónde están las florecillas decadentes de entonces? Maduraron y ahora son mujeres de provecho... Y yo, bueno yo sigo aquí. ¿Triste? No, deprimente hasta la inutilidad.
Vale, era un homenaje a aquellas películas de los 50: Yo fui un Hombre Lobo adolescente (con un jovencísimo Michael Landon) y Yo fui un Frankenstein adolescente; yo no era adolescente por aquella época... Tendría veintipocos, estaba en plena orgía creativa (teatro, revistas, recitales, etc.) y en vías de sentar la cabeza con mi pareja. Vamos de adolescente solo tenía esa maldita inmadurez que a muchos que nos sentamos a escribir delante de un ordenador, soñando con publicar algún día, nos aqueja, pero solo es preocupante cuando, llegados los treinta seguimos soñando con lo mismo y no lo hemos conseguido aún. Sí, puedo ser patético, pero esto es lo único que se hacer decentemente en la vida: crear historias.
Pero sigamos con la historia que nos ocupa... Según mi madre siempre he sido un retorcido (amor de madre ¿Verdad?), así que quizá debería iniciar esta historia muchos años antes del punto en que quiero empezarla, pero, tendría que cambiar el titulo... Podría ser que lo de adolescente fuera, entonces, cierto, pero el resto no... Vale, no me paro en detalles y empiezo.
Tendría 21 años, quizá 22 o 23, ni idea... El tema es que mandé un par de relatos a mi propia revista de literatura, con un seudónimo que, más tarde, mi socia me dijo que era tan evidente que se había hecho la tonta para no ofenderme: Jean Paul Sade. La primera historia trataba, si no recuerdo mal, sobre un vampiro que, en primera persona, desmontaba los mitos sobre su raza y explicaba su ansia comparándola con la del alcohólico (un ansia que no me era, en aquella época, nada ajena), y la segunda trataba sobre un joven encerrado en su propia mente que, al final, descubríamos que nos narraba su historia desde su celda del manicómio (donde estaba encerrado desde que mato y devoró a su hermana). Es probable que también mandara otro relato alucinatorio sobre un joven músico que durante su diario viaje en cercanías veía como el resto del pasaje, trasmutados en hombres rata, devoraban a una muchacha... para que, al instante, todo siguiera como si nada (como si ni siquiera la victima hubiera existido)... Locura, decadencia y antropofagia, solo faltaba el último ingrediente para tener la amalgama que formaría mis siguientes relatos: el sexo.
Y el sexo llegó cuando descubrí una pagina web donde se podía publicar sin ningún problema ¿Sin ningún problema? Bueno, sí, había uno: los relatos debían tener sexo. Bueno, no era un precio demasiado caro. Así que Jean Paul Sade, sin querer salirse de sus atmósferas y temas, añadió el componente sexual a sus relatos... Fue un fracaso. Y, aunque, con ese seudónimo seguí publicando en aquella pagina, nunca me he dado por vencido (prueba de ello es que ahora leas esto), algo no funcionaba.
Maté a Jean Paul Sade, cuando el Splatterpunk (Corriente de escritores, críticos y realizadores cinematográficos, surgidos a mediados de los 80, que pretenden aportar (y a veces lo consigue)) una peculiar sensibilidad punk, critica, existencialista y comprometida, al ejercicio del gore) llegó a mi vida, claro, yo por entonces no sabía que era eso lo que estaba haciendo... No lo descubrí hasta muchos años después. El tema es que JPS si que le había llegado a una persona, esa persona era una dulce galleguita amante del gore y bastante ingeniosa, divertida, y atrevida. Gracias a LydiaGG, yo, que en mi vida había visto una peli gore y lo único de terror que había leído, creo, eran “Dracula” de Bram Stroker y “Leyendas “ de Becquer, aprendí a escribir sobre horror y casquería. Además por esa época también comencé a leer al autor que más me ha influido: Clive Barker, y, enseguida, entre estas lecturas y Lidya me cambiaron el chip.
Aquella época es la del nacimiento de mi yo literario: Lou Wild; que con el tiempo, al menos en lo de Lou, se ha convertido en mi único nombre de pila (aunque para la vieja guardia siga siendo Luis, claro). Y a Lou si que le seguían, ya la gente comenzaba a verme como algo diferente, otra forma de escribir digna de elogiar... De la noche a la mañana era nombrado en varios sitios de la red “El rey del Gore”, “El Señor del sexo retorcido”, “El oscuro Lou”, “El rey de lo retorcido” (este último le encantaría a mi madre, seguro), y algún titulillo más... Lo disfrute, estaba bien. Incluso me eche más gruppies de las que en mi labor como Syd (mi otro seudónimo literario, aquel con el que me moví como director de teatro y como poeta en recitales y antologías) me había granjeado, aunque no sabría decir cual de las ofertas de sexo eran más agradables: si las que me venían como poeta o las que me venían como “Rey del Gore”... en fin, creo que las segundas, pues, las fans de Lou siempre han sido mucho más listas, divertidas, e inteligentes.
La cosa iba bien, claro que publicar en internet solo me ha conseguido publico (todavía me siguen llegando peticiones de paginas web para publicar mi material, cuando hace años que deje de publicar relatos) y nada de dinero... Pero bueno, debo ser raro porque me mola más un aplauso y una alabanza que un mísero centavo.
Sí, Lou era la caña, por algo es el que se ha quedado en casa ¿No creéis? Y, enseguida, además de a Lydia tenía a una joven escritora boliviana que, fascinada con nuestra saga de la Necromantis (personaje creado a medias con Lydia, ella era Wanda en todos los sentidos, sin ella no habría existido nunca el personaje ni aquellas historias), me escribió un día queriendo ser mi ayudante.
Y entonces llegó ella: Lostsoulgirl...
Un día me llamo la atención un relato de titulo “VIP”... Me lo leí y... Ahí estaba lo que yo quería decir y escrito de la forma que a mi me encantaría hacerlo. Enseguida me puse en contacto con aquella escritora chilena. Lostsoulgirl ha sido más que una amiga, ha sido un referente literario... Macabra, escandalosa, cada historia suya iba un paso más allá. Como escritor que ha caminado por el mismo camino entendí cuando decidió poner el freno, ella es una de las personas con el corazón más grande que he conocido y me jodía que la gente solo se quedara con lo que ella escribía, sin preocuparse siquiera en como era la persona, la escritora en realidad, pero, claro, con eso convivimos todos ¿No? Si escribes sobre temas del horror debes ser una persona degenerada y malvada ¿No? Pues no, señores. Yo he podido hasta cierto punto aguantar el ritmo de Lou, aunque, claro, era diferente, nunca tuvieron los huevos de atacarme con la virulencia que vi que la atacaron a ella. En fin, el mundo no sabe el genio literario que perdió... Ojala un día ella se decida a volver y enseñarle al mundo como se escribe un relato de terror.
Por otra parte, y antes de que se me olvide, si alguien me ha enseñado algo de gótico, además de Lotsoulgirl que me mostró el mundillo gótico chileno, esa es mi pareja desde hace ya casi 10 años. Ella si que es una muñequita goth, una excelente escritora y poetisa, y la persona que me mostró a Lovecraft y Poe. Mi niña si se pusiera seria capaz de desbancar a muchos en el genero de la poseí oscura y en el del relato gótico clásico... En realidad, en cualquier genero que se propusiera. He tenido la suerte de dar con buenas maestras, y ella, entre muchas otras cosas, lo ha sido.
Pero, bueno, nos acercamos al final, y, como decía, fue a través de Lostsoulgirl como me metí en un mundillo, el del gótico, que si que comprendía mis relatos, los adoraban en algunos casos. He de decir que casi todos mis más fieles seguidores han sido, pese a ser yo español, siempre de América latina, supongo que porque nadie es profeta en su tierra... No sé. El tema es que bueno, empecé a publicar en una comunidad gótica y bueno, la cosa fue bien, supongo, hasta que contacte con una de esas seguidoras y... Bueno, Lostsoulgirl ya me había advertido, pero hasta que no te das con la puerta en las narices no lo concibes. La muchacha, chilena de 16 años, que se anunciaba como Human Sacrifice me dejó flipado, y allí puse el freno... Cuando vi que lo que atraía de mi era la violencia y el sufrimiento al que eran sometidos mis personajes, y que en parte excitaba la mente de adolescentes que veían en la automutilación y la sangre una vía de escape (Aclaro, el mundo gótico no es eso, pero como en todos sitios hay de todo), no sé, pero, ahí quise frenar. Nunca he querido ser un ejemplo ni animar a nadie a hacer nada que yo escriba, lo que hago es para exorcizar mis propios fantasmas. Seguramente mi breve paso por aquel mundillo no dejo huella, jejejejejejeje... No, en serio, sé que no la dejó.
Para terminar unos apuntes cómicos y anecdóticos...
Durante el tiempo que Lostsoulgirl y un servidor estuvimos en aquella pagina de relatos donde nos conocimos la gente creyó (y aun no se por qué) que éramos pareja. Era algo que nos hacia reírnos, más que nada porque ella tiene mejor gusto en hombres, y ahora esta con un verdadero genio (el cual seguramente agradecerá el resto de su vida que su primera película no fuera aquella basada en mi relato corto “La Piscina”, seguro que eso le habría hundido su carrera, la cual estoy seguro, que tras el estreno de su opera prima, estará llena de éxitos). Y bueno, gracias a Lostsoulgirl conocí al genial Djbaal, otra genio retorcido que se que pronto explotara en alguna buena y oscura dirección, él lo vale.
Human Sacrifice se ha convertido en una bella mujer casada y, aparentemente, normal (¿Quién es normal en este mundo de locos?)...
De mis otras dos musas / maestras no se nada en los tiempos actuales, espero les este marchando todo bien, en serio.
Sigo con mi pareja (también maestra diaria), y, si he dado a pensar lo contrario, ella cuernos no tiene... Bueno, en Halloween de este años se puso unos... Iba de diablesa.
Y creedme, los escritores, por muchas invitaciones de sexo que recibamos o escribamos lo que escribamos, somos al final los hombres y mujeres más fieles y aburridos (en el buen sentido de la palabra) que existe... ¿Ha colado? ¿No? Mejor así, porque no vivimos de la realidad sino de madame leyenda (jejejejejejejejeje).

sábado, 10 de diciembre de 2011

El Conclave de los Dragones

Durante la noche el silencio es la mejor compañía es esta casa...
Los ojos y los oídos de las paredes se han retirado por una temporada, al fin puedo escribir sin que ellos espíen mi confesión.
Cuando los optimistas y los corderos caminan por el bosque caen en las garras de los lobos y las bestias sagradas...
Cuando quienes no quieren oír ni ver, se adentran en el bosque, se convierten en alimento...
A ella no iba a hacer falta cebarla durante toda una fase lunar, ni siquiera seria necesario engañarla con juegos competitivos. Ella vino a las bestias por su propio pie.
-¡Carne! - gritaron al rodearla.
-¿Quienes sois? – gimió ella entre curiosa y aterrada.
Una mano de largas uñas la atrapo una de las mejillas, pellizcándosela.
-Nosotros sabemos bien quienes somos ¿Sabes tu quien eres, corderito? – le pregunto el dueño de aquella mano, relamiéndose los labios... mirándola como quien mira a un objeto anhelado largo tiempo.
-Yo... Yo... – no conseguía que la salieran las palabras.
-¡Tú eres comida! – y sin soltar su trofeo, se giró hacia aquellos que lo acompañaban -, preparad la hoguera... Hoy habrá carne para cenar, carne de cordero humano.
Y veloz como un rayo, se giro hacia ella y hundió sus afilados dientes en la carne de la muchacha...
-Mmmmm… La cata esta realizada – hizo una pausa hasta que los vítores se acallaron -... Este banquete será delicioso.
Y, con igual violencia, la arranco la fina blusa de un solo tirón, desgarrando la tela con un silbido... Dejando a la vista una carne tostada y voluptuosa. La bestia lamió uno de los pechos.
-Mmmmm… Suave, tierna, y gordita – apreció la bestia.
La hoguera se encendió enseguida, gracias a la cooperación de todas las bestias... Desnuda, atada a una rama que sostuvieron sobre dos muletas, fue colocada la muchacha sobre el fuego, a fin de que su carne se dorara y asara.
-Crujiente y doradita por fuera... Jugosa y sabrosa por dentro – dijo el líder, pinchando el ancho y redondo trasero son su cuchillo. Luego se giró hacia sus compañeros, y con los brazos en alto, proclamo -... así ha de ser: los Corderos alimentando a los Dragones.