martes, 24 de abril de 2012

Manual de instrucciones de un bufón (Manual informativo acerca del macho de la especie)

*Capitulo uno: El bufón macho ¿Qué es y como se comporta? ¿Qué es un bufón macho? Es ese tipo irritante (insufrible, acido,... ¿Me dejo algún, loquitas?), de lengua afilada y rápida, ese duendecillo ingenioso al que en su época de instituto conocerían por el no menos cariñoso apelativo de “el payaso”. El bufón que es una criatura bastante adaptable al medio, aunque es de preferencias urbanas en su reencarnación actual (la vida rural como que no llena sus apetencias y concupiscencias), sigue siendo una especie en vías de extinción: los malvados cazadores moralistas y la venenosa contaminación políticamente correcta pugnan por erradicar la especie. Caracterizados por una sinceridad demasiado radical, son fatales mentirosos, así que no es raro verlos cojear cuando se les otea entre la marabunta borreguil de las ciudades. ¿De donde viene un bufón macho? Aunque a algunos les parezca sorprendente, incluso en algunos momentos al propio bufón al observar a la masa que le rodea, no viene del espacio exterior. Es una raza algo desafectada de la especie humana. Un día el papa del bufón y su mama (la del bufón, no la del papa, de otro modo sencillamente hablaríamos del bufón a secas, aunque, aún no se ha demostrado que el bufón, al reproducirse, de a luz a otro bufón) se pusieron contentos, o les dio por quererse mucho, o simplemente coincidió que ambos estaban más salidos que el pico de una mesa (a mi no me pregunten por las motivaciones, pregúntenselo a ellos, y, si consiguen que les respondan con la verdad, superando su pudor hacia el sexo heredado por sus propios progenitores, esa información que se llevan), y entonces papa puso una semillita en la cueva de mama... y con la polla la metió para adentro. Hay quien asegura que son frutos de una noche de terror, pero eso no esta cien por cien demostrado. 9 meses después nacerá el bufón, aunque seguramente, en aquel momento, los padres ignoran ese prodigio... Incluso puede que lo sigan ignorando hasta le fin de sus días. ¿Qué come un bufón macho? El bufón macho es una criatura omnivora, aunque de gustos algo especiales... De todos los modos, a partir de cierta edad su plato favorito será la pechuga y el conejo, a ser posible pegados a una hembra humana (del otro modo sería algo excéntrico, extraño, no despreciable, pero raro... aunque a todo se acostumbra) ¿Qué cuidados exige un bufón macho? ¡Mímenlo! ¿¡No ven que es un ser único e irremplazable!? ¿Que costumbres sexuales tiene el bufón macho? A edad temprana el apetito sexual del bufón se despierta, criatura ambidiestra le da igual carne que pescado, aunque, habitualmente se conforma con la paja. Este último aspecto hace que su existencia entre aún más en peligro, pues, con tanta paja corre peligro de arder en llamas. Una vez se ha emparejado formalmente, es decir, tras una temporada haciendo practicas como inseminador de hembras (normalmente de su misma especie, su inteligencia y costumbres le hacen alejarse de barbarizar a animales), ha encontrado a una hembra que le soporte, el bufón ha encontrado a la madre de sus hijos, pero, eso no quiere decir que no deje de buscar a la madre de sus bastardos. ¿Cuánto suele vivir un bufón macho? Querido amigo, si es usted alérgico a los bufones, más le vale armarse de paciencia y con algo más letal, el bufón macho, siendo una criatura bastante viciosa, suele ser terriblemente duradera... Incluso hay quien dice que, en caso de desastre nuclear, solo sobrevivirían las cucarachas, las palomas, Keith Richards y los bufones (antiguamente estaban en esta lista Fraga y algún que otro pontífice, pero la propia vida demostró que no eran dignos de permanecer en ella) ¿Ya tengo mi bufón, y ahora que hago con él? ¡Mímenlo! ¿¡No ven que es un ser único e irremplazable!? Y siga leyendo los siguientes capitulo. *Capitulo dos: El Bufón ya esta aquí ¿Y ahora qué? ¿Nos lo comemos? El bufón macho viene con un joystick de serie El Bufón macho, como cualquier otro macho de la especie, incluso de otras especies, tiene un mando con el que controlarle... Créanme, una vez la hembra controla el funcionamiento de este mando, se da cuenta de lo simple que es manipular al espécimen que tiene en su poder. Dicho instrumento, que premia a la manipuladora con una mayor cantidad de terreno de juego conforme va mejorando en el buen uso de aquel, es ergonómico y se puede manipular tanto con la mano, la boca (estudiosos en el tema dicen que de este modo, especialmente en el caso de macho bufón, es como la hembra sacara mayores beneficios en su búsqueda de control del espécimen, y este disfrutara de cotas más altas de placer que sabrá recompensar a la hembra manipuladora), e, incluso, alguna exótica hembra ha demostrado pericia con el sobaco o con los pies. Todo macho del bufón viene con uno, así que, anímense a probarlo... No permitan que él juegue solo con él. Rechace imitaciones, pongo un macho bufón en su casa, en su vida, o en su mesa Frase tópica: Todos los hombre son iguales; Mentira, y gorda. Usted, querida mía, no habrá conocido a un macho de verdad hasta que haya probado con un bufón. El macho bufón es nutritivo: si usted hace como que tropieza y le come la polla, encontrará que tiene muchas proteínas y además engorda (la polla, también). El macho bufón no siempre limpia, otros especimenes de macho no lo hacen nunca, pero lo intenta, y, aunque a veces tarda (30 minutos fregando los platos tampoco es para desesperar), lo hará con gran cariño hacía usted. El macho de bufón no viene con pilas y la batería necesita poca recarga... Aunque si a usted, querida usuaria, le da por querer agotarlo puede poner a prueba nuestro producto cuanto y como quiera... A ser posible que él también disfrute de ello. El bufón macho realza a su propietaria, ser usted la envidia de todas las fiestas... La sinceridad hiriente del producto hará que se desvíe la atención de su persona en toda fiesta familiar, y si deseamos marcharnos lo antes posible déjele explayarse con sus humor escatológico y mordaz, le aseguramos que los demás invitados le regaran amablemente un buen viaje de regreso a casa. ¿No es para comérselo? De seguro que usted, tras una semana conviviendo con él, ya esta afilando los cuchillos ¿Me equivoco? Machos hay muchos, bufones macho solo uno de cada 8 millones... Aproveche al que tiene usted en propiedad y rechace imitaciones. ¿Pero, donde meto a esta cosa? (por cosa, seguramente, se referirá al macho bufón) Pues en su cama, mujer ¿Dónde sino?... Es la mejor forma de estar calentitos, tanto usted como él, en invierno, y ardiendo el resto del año (invierno incluido, claro)... Y olvídese de eso tan traído de “Sábado, sabadete...”, a partir del día en que adquiera su bufón macho tendrá sexo garantizado todos los días (claro, también tendrá usted que poner algo de su parte, puede ser un buen amante (también utilizable como perchero, consolador, saco de boxeo,... Los usos que se puede dar a un macho bufón son inagotables), pero no es un esclavo sexual). *Capitulo tres: ¿¡COMO PUEDO DIFERENCIAR ENTRE UN VERDADERO MACHO BUFON Y UNA COPIA!? ¿¡Y SI ME DAN GATO POR LIEBRE!? Una pregunta de los más razonable, recurriendo a las odiosas estadísticas si cada 8 millones de individuos hay un bufón (el porcentaje entre machos y hembras se desconoce aún) y a ti, querida amiga, te mola hacer porcentajes y cuentas matemáticas, da por seguro que no estas con un macho bufón... Un macho bufón huye de alguien tal racional. Normalmente, si usted, querida amiga, me esta haciendo esta pregunta es porque no esta ni cerca de un verdadero macho bufón, créame, si lo estuviera no haría esta pregunta. Fácilmente le pueden dar gato por liebre, el macho común es de por si bastante mentiroso y manipulador (machista, inseguro, competitivo, puedo seguir horas, no crean), y como ya hemos dicho, el macho bufón no sabe mentir... Así que en una carrera entre ambos, por cojo perdería el bufón. Un dato histórico / etnológico (y no, señorita, la etnología no es esa ciencia patafísica de catar vinos): a los madrileños se les llama gatos, pues, antiguamente, la ciudad estaba amurallada (como habrán podido comprobar todas esas señoritas enganchadas a esa serie de historia ficción llamada “Águila Roja”) y, como parece que la fama de crápulas y canallas nos sigue de antiguo, aquellos que, al caer la noche, se veían con el problemilla de que les habían cerrado las puertas de la ciudad, escalaban los muros para poder regresar a casa (de ahí el apodo de gatos). Este último dato no tiene nada que ver con la pregunta, pero, sinceramente, si después de 10 años estudiando Historia no pudiera aprovechar un ratito para deslumbrar con mis conocimientos, habría estudiado para nada. Pero, tranquilícese, querida amiga, no toda mujer esta preparada para tener un macho bufón en su vida, la mayoría acaban cansándose del producto, huyendo asustadas de él, o devolviéndolo a donde lo encontró para cambiarlo por otro común. Esta comprobado que la relación entre un macho y una hembra bufón es prácticamente imposible, así que lo más normal es que tanto la hembra como el macho bufón busquen machos y hembras comunes para emparejarse formalmente... Dada le escasez de bufones de ambos sexos, tampoco eso nos ayuda adivinar si usted, amigo o amiga, esta con una verdadero o una verdadera hembra bufón... Y si lo esta, seguramente su vida será demasiado interesante como para estar leyendo este panfleto, de todas maneras innecesario en algunos capítulos, pues ya sabrá o habrá notado por usted misma muchas de las características de un miembro de la raza Bufón. Si aún alberga dudas, pregúntese lo siguiente: 1) ¿Su macho la controla con quien y donde sale, que hace, cuales son sus amistades, la ata en corto y es celoso? Usted esta con un macho común. 2) ¿Su macho ha leído más de 2000 libros en los primeros 30 años de su vida? Usted podría estar con un macho bufón o con un eremita sin vida social. 3) ¿Su macho tiene un carácter violento, pierde los estribos con facilidad, busca siempre la bronca, a veces parece un tertuliano de “Sálvame”, y a usted la tiene solo para que cuide la casa y a los niños? Él es un macho común (aunque no sabría decirle de que especie), y usted una hembra que no se que hace que no esta llamando al 091. 4) ¿Usted piensa, él algún día cambiara, porque su macho es tal y como describen la pregunta 1 y 2? Definitivamente, no esta con un macho bufón. 5) ¿Su macho la miente solo para sacar de usted lo que desea, nota que su comportamiento es poco definido y que se apresura en hacer las cosas (haciéndola sospechar que dichas prisas se deben a que de otra forma usted descubriría la mentira que acaba de endosarla), y si todas estas tretas no le surten efecto pierde los estribos de forma irracional e incomprensible? Usted no solo esta con un macho común, si no que debería poner tierra entre él y usted lo antes posible, puede que él sea un seductor de serpientes, pero, ser mejor que se aleje antes de que le ponga a usted la boa al cuello. 6) ¿Su macho es un tipo socialmente aceptado, es decir un tío con éxito que hace de la aparente normalidad su forma de vida, pero, que esconde más muertos en el armario que Rafaella Carrá con alzheimer? Su macho es común y peligroso, un macho bufón podría ser medianamente aceptado socialmente (aunque en la mayoría de los casos a distancia, ya que nadie quiere oír la verdad constantemente), pero nunca sería un tipo normal dentro de los cánones que la sociedad y la cultura proponen. 7) ¿Tu macho es un fanático (fútbol, política, religión, alguna persona pública, alguna ideología, etc,)? No es un macho bufón. El fanatismo es un tipo de pensamiento único carente de la libertad o visión crítica de macho bufón. 8) ¿Tu macho es una mezcla del Dr. House y Groucho Marx? Enhorabuena, puede que tenga un macho bufón en su vida. 9) ¿Si espero lo suficiente, podría convertirse en un macho bufón? Macho bufón se nace, no se hace. Querida amiga, esperamos haber resuelto todas sus dudas... *Capitulo cuatro: ¿Un macho bufón y un macho común tienen la misma calidad sexual? Para el macho bufón predominan tres campos en el sexo, creatividad, ardor, e imaginación. Tres cosas de las que carece el macho común, que confunde el ardor sexual con aquí te pillo aquí te mato. Otro tema es la duración: 10 segundos puede ser una buena marca en un prueba de velocidad, pero, desde luego no de duración de un acto sexual... En una eres todo un campeón, en la otra eres el campeón de los capullos. Este problema no se ha encontrado en el macho bufón, aunque si en un gran porcentaje de machos comunes. ¿Cómo funcionarían un macho y una hembra bufón en la cama? ¿La reventarían? ¿Funcionarían bien? Debido a que aún se desconoce lo que ocurriría en el caso en que dos individuos de especie bufón, macho y hembra, se relacionaran íntimamente, si que podríamos vernos tentados a investigar en este campo ¿Seria toda una experiencia increíble? Quizá. Aunque, es evidente que tanto el bajo porcentaje de miembros de esta especie, y aquello de que los polos iguales se repelen, se va más que difícil esta prueba. Pero esto nos desvía de nuestra pregunta: ¿Las diferencias entre la calidad del macho común y el bufón en el sexo? Orgánicamente, al ser ambos humanos, son idénticos. Pueden existir pequeñas diferencias anatómicas (ningún individuo, sea de la raza que sea, es igual a otro), pero estos son aspectos que en nada sirven para diferenciar a un macho del otro, y escapan a nuestro cometido: solo nos interesa el como se desenvuelven o afrontan el acto sexual. Sin entrar en generalizaciones con el macho común, un gran porcentaje, bien sea por educación o creencias, del machos comunes ven el sexo bien como modo de divertirse ellos (olvidando a la hembra que tienen debajo, encima, de lado, bocabajo, echa un ovillo, o formando un uróboros... Créanme, he leído el kamasutra, quizá muchos machos comunes no) o para procrear (por lo que no habrá sexo hasta después del matrimonio, estos machos comunes o no existen o son en realidad gays reprimidos)... Bien, el macho bufón no cree en un sexo solo para la procreación y desde luego no se olvida nunca de que allí juegan dos. Así que, si bien existirá algún macho común que se preocupe por el disfrute de su pareja en la cama (ya hemos dicho que el que solo cree en un carácter de procreación del sexo es prácticamente un personaje ficticio o un gay reprimido), en el macho bufón esto es una ley general que nunca debe romper. Sino me creen, pregúntenle a cualquier mujer que ya disponga de un mucho bufón en su vida, les dirá que cada sesión de cama la renueva las pilas y la quita años de edad... Mucho mejor que la baba de caracol, que al fin y al cabo sigue siento, también esperma. Así que, querida amiga, esperando haber respondido a su pregunta, el macho bufón siempre tendrá mejor calidad en la cama que un macho común... A no ser que el macho común haya tomado viagra, por lo que: no sería fair play, según que edad se estaría jugando la vida, y, acepten un consejo, el priapismo no es un paraíso para nadie (además de provocar gangrena; claro que si, después de haber follado, quieren hacer como Van Gogh y ofrecerle su miembro amputado a su pareja o amante, es su decisión... Yo no se lo recomiendo, a saber que hará ella después con él). Aún así, tomando viagra o sin ella, sino se tiene creatividad e imaginación, no hay calidad por mucha cantidad de butifarra que pongamos. *Capitulo cinco: Toda especie en este mundo es amenazada por otra... ¿Y la del bufón? ¿Tendrá alguna especie que ponga en peligro su vida terrenal? Volvemos a recordar que el macho bufón es una raza dentro de la especie humana, igual que el fox terrier es una raza dentro de la especie de los canidos y Fraga era en si una raza dentro de la especie jurasica. Así que, aclarado esto, todo enemigo de la especie humana pone en peligro al macho bufón... La pregunta más acertada sería que razas dentro de la especie humana ponen en peligro su vida terrenal, en ocasiones su cordura. 1) Los Cartesianos: Individuos grises carentes de imaginación, pues su credo les insta a considerarla una perdida de tiempo. Se pasaran toda la vida diciendo que todo en el universo tiene una explicación matemática y científica, incluso algo tan abstracto como el amor y el deseo. Odiaran al bufón por hacer demasiadas preguntas que ellos no pueden contestar y por que considera irrelevante, y digno de burla, su credo basado en lo concreto. 2) Los Progresistas: Llamados por el bufón, macho y hembra, hiprogritas, el ideario progre es una especie de disfraz de la moralidad cristiana que pretende imponer la dictadura de lo políticamente correcto. Todo esto de puertas hacia fuera, en la intimidad seguirán siendo igual de conservadores y acomodados que el resto de machos y hembras comunes. Dentro de los borregos el progre es el que más destaca por su imbecilidad supina. 3) Los Conservadores: Raza aburrida y aburguesada que en muchas ocasiones estaría mejor hamburguesada, solo traen represión y aunque también se disfrazan dentro de la dictadura de lo políticamente correcto, realizan su propia versión represiva de esto. Muebles carcomidos y aburridos, de los de con el mazo dando y en mis replicando. Su existencia, como la de los progesistas y los cartesianos, es deseada como efímera por el bufón. Los conservadores y los progresistas, a su vez, desean la extinción del bufón porque no se adapta a ninguna de sus limitadas ideologías, no lo entienden, y lo que no entienden lo destruyen. En resumen, el carácter inconcreto, libertario, emocional, y contradictorio del bufón, hembra y macho, le convierte en una raza poco apreciada por las razas imperantes dentro de la especie humana... Algo que hace que peligre en gran medida su existencia, aunque, si los bufones se organizaran frente a la política del miedo impuesta por las otras razas, de seguro que estas se echarían a temblar... si es que no lo hacen ya: solo se destruye lo que se teme, y solo se teme a lo que no se entiende. *Capitulo seis: ¿EN QUE MOMENTO UN BUFON SE DA CUENTA QUE LO ES? Buena pregunta, como ya dijimos en su momento, el bufón nace, no se hace. Podemos tener la duda de que, como algunas enfermedades mentales, los que las padecen no sea conscientes de tenerlas: hay un dicho que reza que loco es aquel que es él ultimo en enterarse de su locura; ¿A un bufón, macho y hembra les podría pasar los mismo? Para responder a esta cuestión, regresemos a los tiempos del instituto ¿Todos hemos ido a uno, no? Bien, en el instituto hay varias, llamémosle castas: los populares o guays, los empollones, los freakys (Goth, heavys, rappers, etc), y los payasos de clase ¿No? Bien. Normalmente el payaso de clase es un bufón en potencia, es decir, podría serlo si reuniera unas cualidades: no solo debe ser experto en payasadas, sino que esas payasadas deben ser ingeniosas, y él debe ser un personaje excéntrico, aunque no vulgar ¿Me seguís? En este caso, no hablamos del simple payaso de clase que hace gracias para entorpecer las clases... A no ser que dichas clases merezcan ser entorpecidas, claro. El tema es que el que entorpece por entorpecer, no es un bufón es un descerebrado algo cansino. El bufón se diferencia del payaso en que su humor es algo más sofisticado, quizá busque el aplauso del populacho (compañeros de clase) pero también buscara demostrar los errores de los profesores cuando estos merezcan sus chanzas. Evidentemente, pues, el bufón se sabe en un lugar diferente al de sus compañeros, y sabe que lo que tiene dentro de él le ayudara a sobrevivir a esos difíciles años: ingenio y desvergüenza, además de un ojo critico alimentado por una basta cultura (y cierta curiosidad innata), y un humor ácido e incisivo que no desprecia la escatología cuando lo que busca es provocar al compañero, chico o chica, o docente, hombre o mujer, que ponga en peligro su supervivencia en tal difícil hábitat educativo. Es más una cuestión de que, desde la niñez, han dispuesto de tres características: extroversión, curiosidad, y un ojo critico, además, de ingenio innato; son niños listos, graciosos y despiertos, se mueven en la frontera del resabiado sin ser repelentes. Aunque es probable que sus mayores traten de ahogar la naturaleza del niño, y más en esta época en que se potencia a la masa sobre el individuo, aunque la política del miedo trate de decir lo contrario (subrayando que vivimos en una época de egoísmo e individualidad), a través de los diferentes medios de adoctrinamiento: televisión, prensa, educación, y ambiente familiar insano (familias con ideologías políticas o religiosas extremistas: la iglesia y el partido al que obedezcan ciegamente los padres); el bufón, macho o hembra, se sabe alguien diferente y, tarde o temprano, en una época en que se libere de estos lastres (tome conciencia de lo insano que le rodea) habrá madurado como bufón. En resumen, el bufón lo es desde que nace, y se sabe bufón, pero, como toda criatura viviente llega a su madurez cuando, en un momento indeterminado de su vida, pasa su rito de paso y madura, se hace poseedor de todo su potencial, como macho o hembra bufón. Esa, querida amiga, seria la respuesta a tu pregunta. Creative Commons License
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jueves, 19 de abril de 2012

Gracias por elegirme...

A los Bufones...
A las Bufonesas...
A los Principes...
A Las Princesas...
A los Reyes, Las Reinas y las Reinonas...
... ¡Muchas gracias por elegirme!
Y a los que me ignoraron hasta ahora...
Tíos... Tías...
Vuestra vida ha sido, es, y será, terriblemente aburrida ¿Verdad?
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No somos ni Romeo ni Julieta (7)


Capitulo siete: ... Y colorín colorado, esta bufonada se ha acabado

-Mi pequeño Mordred – dijo Jacqueline, vestida ya con su uniforme de noche, a su gato negro mientras le rascaba debajo del hocico - ¿quieres que te cuente que le paso finalmente al hombre malo?
El gato ronroneó como toda respuesta.
Jacqueline LaFey se había teñido el pelo de un color negro ala de cuervo que hacía aún más cremoso el tono de su piel, cambiar, mutar, era el camino de todo guerrero... Y era la única verdad en el universo: Todo Cambia, Nada Permanece...
-Pues papa y mama le metieron su mazo de polo por el culo mientras el hombre malo leía la nota de despedida de la escultural rubia a la que estaba prometido, por la que había roto su amistad con papa, y que ahora le abandonaba por ser un jodido eunuco maricón.
Al ronronear de nuevo, el gato pareció reírse del destino de Darío Ricardo Pendragón.
-¡Uy! Que perversa es mi cosita – rió Jacqueline mientras acariciaba a su mascota antes de incorporarse para marcharse.
Cuando estaba junto a la puerta se detuvo frente a una foto de Lucas DuLac, acarició el rostro de la foto...
-¿Dónde estas mi Bufón chulo y beio? Tus chicas te echan de menos – luegos e beso la yema de los dedos y las planto sobre la foto -... Vuelve pronto, anda.
Jacqueline abandonó el apartamento con paso sinuoso, al tiempo que pagaba la luz del apartamento...
... Y al cerrar la puerta, el foco de luz que venía del pasillo hizo el mismo efecto de un foco al cerrarse al final de un espectáculo escénico...
¡Y eso es todo amigos!
(Al menos por ahora)
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No somos ni Romeo ni Julieta (6)


Capitulo 6: Como un cohete

Jacqueline LaFey estaba como niña con juguete nuevo, habían empezado robando unos prototipos de armaduras de combate en unos almacenes propiedad de Darío Ricardo, y ahora ella planeaba por los aires con una de ellas...
-Dios, soy un pájaro, soy un avión, soy...
-Una bruja sin escoba – terminó la frase Lucas.
Jacqueline le sacó la lengua.
-Pues yo no veo que tu te pavonees menos – le pinchó, entonces ella – además, ya se sabe lo que dicen de los tíos con armaduras grandes.
-Pues no lo sé, lo cierto es que yo la tengo como un niño de diez años.
-Bueno, eso es un buen signo de modestia... No te pega.
-Imagínate lo que sería que te metieras un niño de diez años por cualquiera de tus orificios, y sabrías lo que es pegar de verdad – rió, él, a carcajadas.
-Ese si es mi Lucas – concedió, ella, con una sonrisa -... Aunque, son tantas veces ya las que me has insinuado tener sexo, que voy a tener que empezar a apuntarlo en mis planes... No sé – la sonrisa picara de Jacqueline desconcertó a Lucas, aquel si que era un golpe que el ingenioso muchacho no se esperaba.
-Ponte a la cola – terció él, negándose a darla la victoria.
.De eso exactamente estamos hablando ¿No? – contestó ella.
Lucas DuLac finalmente hizo el gesto de ondear la bandera blanca.
Entonces ella hizo algo que ninguno de los dos esperaba, se puso a su altura, le agarro del rostro y los beso en la boca.
-Gracias.
-¿Por? – balbuceó él.
-Cuando seas mayor lo sabrás – dijo alborotándole el pelo, y volviendo a ascender.
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No somos ni Romeo ni Julieta (5)


Capitulo cinco: We can be Bouffons, forever and ever.

Beatricce cepillaba su largo cabello dorado, tan largo que, cuando lo soltaba, cubría el suelo a sus pies, mientras miraba por la ventana el partido de polo que su prometido jugaba en los jardines.
Si al menos demostrara el mismo ímpetu en la cama, suspiró la beldad rubia.
Beatricce se miró en el espejo ovalado que tenía sobre el tocador: ¿Acaso no tenia un cuerpo perfecto? ¿Sus piernas no eran lo suficientemente largas y torneados sus muslos? ¿No tenia un vientre plano y liso, y unos pechos redondos firmes, y bien puestos? ¿acaso su rostro no era hermoso? ¿No tenia una boca carnosa y sensual? ¿Su nariz no era respingona y graciosa? ¿Sus ojos no eran bonitos, tan grandes y claros, con aquellas pestañas larguísimas? ¿Acaso el que solo fuera vestida con sus largos cabellos no haría que cualquier hombre se la echara encima? Pues, lo que era “su hombre”, no.

Sentados frente a frente sobre bancos de piedra, Lucas DuLac miraba a Jacqueline LaFey y ella le devolvía la mirada.
-¿Qué nos ha pasado, Lucas? – pregunto ella - ¿Podemos aún reconocernos el uno al otro?
-Yo siempre podré reconocerte a ti, Jackie – contestó él - a la chica insegura que se esconde bajo varia máscaras, y a través de ella seduce y calienta, manipula y alienta, a otros hombres a desearla... Por qué cuando los oye gemir, o alabarla, mientras ella esta en acción, ella se da cuenta de lo preciosa que es de verdad, aunque sea viéndose realmente a través de los ojos de todos aquellos hombres y mujeres perdidos. Cuando nos conocimos tu trataste de seducirme igual que a ellos, pero yo pude ver a esa niña insegura, con poca relación familiar, y ansiosa de atención y cariño... Pero nunca podría juzgarte, yo he actuado igual o peor, y es por eso que entiendo la adrenalina y las demás sensaciones que exponerte de esa forma provocan en tu cuerpo, de golpe eres el centro de atención, el objeto de su deseo y a quien dedican sus secreciones... sí, es adictivo, pero también es autodestructivo – hizo una pausa - ¿En que crees que nos convierte eso?
Jacqueline hizo una pausa, y al rato sonrió.
-En bufones – dijo chasqueando los dedos.
Lucas no pudo evitar romper a reír.
-Cierto – se secó una lagrima – muy cierto, ma cherìe.
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No somos ni Romeo ni Julieta (4)


Capitulo cuatro: Hace un millón de cuentos, en un bosque muy lejano...

-¿Dedón vas Tacirupeca Jarro?
-¿Cómo?
-Dónper – la voz entre la niebla y los árboles carraspeo - ¿Dónde vas Caperucita Roja?
-Así mucho mejor.
-¿Acaso a casa de tu abuelita? – pregunto la voz.
-Pues no.
La noche era fría, y Jacqueline LaFey se había puesto algo bajo el corsé, botas altas, y medias gruesas, además, por encima de la ropa lucía una capa escarlata con capucha para cubrirse la cabeza del frío y la humedad. Entre sus manos portaba una pesada cesta, comprendía la confusión de identidades.
-¿Entonces que llevas en esa cestita? – el dueño de la voz pareció relamerse -... Un pic nic... O quizá una buena guarnición con la que acompañarte.
-Armas para rescatar a una amigo – le contestó Jacqueline.
-Joder, como ha cambiado el cuento – se quejó la voz.

Lucas DuLac estaba esperando sentado frente a la puerta de la casa de aquella bruja.
-Y yo que venía a rescatarte – se quejó Jacqueline al verlo.
Lucas se encogió de hombros.
-Lo siento, esa mujer me dejo hacer una llamada y mi rescate vino como loca antes.
-¿Tu rescate? – pregunto ella desconfiada, quizá algo celosa.
-¿Recuerdas a esa cocinera regordeta que siempre andaba detrás de mi, pregunta que te pregunta? – la dijo Lucas.
-Sí – asintió Jacqueline, aún molesta -... La ninfomanía babosa esa.
Lucas sonrió pícaro.
-Pues vino corriendo a “reunirse conmigo” – en ese momento la salida de humos de la cocina soltó una varada de humos -... Mejor ella que yo ¿No?
Jacqueline abrió mucho sus preciosos ojos claros.
-¿Serás capaz de? – pregunto boquiabierta.
Lucas señalo el humo.
-He sido capaz.- Se encogió de hombros -... La verdad es que la cerdita peggy suplicó mucho cuando supo que era un trampa, pero, a esa mujer insaciable le gusto más el intercambio – y señalándose las partes añadió -... Yo solo tenía una cosa gorda, y cualquier mujer hasta de eso se cansa.
Jacqueline no sabía si reírse o golpearle...
-Eres un caso perdido – dijo, al final - anda, vamos para casa... y, mientras, pensamos que vamos a hacer con Darío Ricardo y su intento de sacarte de acción.
Y cogidos del brazo, se alejaron los dos amigos.
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No somos ni Romeo ni Julieta (3)


Capitulo tres: Por la boca muere el pez y disfruta el bufón

Embutido en unos pantalones de brillante cuero negro, sujetos por dos cinturones, de tachuelas (prácticamente cruzados en su cintura), con una camiseta negra sin mangas, cadenas: una, colgando de su cintura y, la otra, alrededor de su cuello; y, por ultimo detalle, sendas muñequeras de cuero circundadas por brillantes tachuelas, así lucía Lucas DuLac, cuando se adelantó para ponerse frente al enorme pórtico dorado enclavado en la pared lisa de aquella enorme montaña.
Mirando, por encima de su hombro, a sus dos acompañantes, hombres de Darío Ricardo cuya presencia allí era meramente de testigos para su jefe, que permanecían a sus espaldas, les dijo con una amplia sonrisa.
-Mirad.
Los dos de atrás asintieron.
Lucas ya estaba tocando a la puerta: Toc... Toc...
-¿Hay alguien?
La voz, que sonó entonces, hizo temblar la puerta.
-Sí... ¿Quien eres? Si eres testigo de Jehová vete por donde has venido-
-Solo un viajero – respondió Lucas quien, pues no era tonto, sabía bien a donde le enviaban los celos de su, hasta entonces, mejor amigo -... estoy perdido, y hambriento ¿Me dejaría pasar aquí la noche?
La pesada puerta se abrió sola, sumergida, muy cerca, estaba la atractiva dueña de aquella gruta de los misterios, sumergida en su baño de sangre (sangre de sus jóvenes victimas).
-Claro, entra, y, sigue hasta el fondo – dijo la mujer, mirándole de arriba hacia abajo.
Lucas miró hacia donde le indicaban, el destino era claro.
-¿Hasta esa jaula?
-Sí, corazón, aquella tan húmeda y lúgubre.
Lucas se encogió de hombros, y camino hasta el interior de aquella estructura.
-Ya estoy.
La desnuda hechicera le había seguido a poca distancia, y, enseguida le tuvo dentro, cerró la puerta.
-¿Por qué cierra la puerta de la jaula? – simulo inocencia, Lucas - ¿Y, encima, se relame obscenamente, como si yo fuera algo comestible?
-Es obvio.
-¿Obvio? ¿Acaso va a comerme?
-Todito... supongo, es lo que viene en el guión.
-Pero, hermosa, y sanguinolenta, doncella, si aun no comprobó si estoy gordito para eso. ¿Quiere que la enseñe mi dedito, para que lo palpe, y, se asegure? Ande, tome mi dedito y pálpelo - en vez de dedo, Lucas, sacó, entre los barrotes, su miembro viril -... Así, vera usted si estoy para comerme o no.
La doncella antropófaga se quedó boquiabierta ante la osadía de su última victima.
-Muchacho malcriado, ese no es tu dedo.
Lucas no era tonto, ni aquella bruja caníbal miope.
-¿No la gusta lo que ve? Mire que gordo se ha puesto en un momento.
La mujer lo miró con nuevos ojos, y una sonrisa se dibujó en su rostro, mientras pasaba la lengua por sus carnosos labios.
-Ah, pues sí, ves.
-¿No la gustaría probarlo?
-Pues, en verdad, podría lamerlo para ver a que sabe.
-Sírvase usted misma, así sabrá si la carne es de su gusto.
La doncella antropófaga, empezó tocando, tan solo, la puntita con su cálida lengua.
-Mmmmmmmm... Señora, o señorita, es, usted, toda una gourtmet.
-Señorita, por favor... Mmm... Pues, tenías razón, parece buen material... Ahora, que sé el sabor, chupare un poco más... para evaluar la ternura.
Agarrado a los barrotes, Lucas movía las caderas de adelante hacia atrás...
-Me alegro la guste... Mmmmmmm...
-Si no te importa, primero probare la cabecita.
Se introdujo en la boca el hinchado glande...
-Esa es la mejor parte, es tierna y cálida, y, bastante jugosa.
... Al tiempo que pasaba la lengua por el tronco, para, de nuevo, volver a engullir el glande.
-Mmmmmmm – continuó, Lucas, cada vez más contento con su castigo, pero, aún así era un castigo y debía pensar algo para ganar tiempo... a su siamés calvo y tuerto y a él aún debían quedarle algunas aventuras, no podían separarse todavía, sería injusto para muchas doncellas -... ¿No ira a comérmela cruda? Si no la importan las sugerencias, se la recomiendo con un poco de nata o sirope de chocolate.
-¿Por? ¿No le encuentro mal sabor?
-¿A usted la sabe bien?
-Supongo, no acostumbro a probar la comida aún viva antes de comérmela.
-Pues, entonces, nada que hablar, todo al gusto del cliente... ¿Quiere plato, cuchillo y tenedor, para disfrutarla mejor? No será porque no se lo pongo fácil.
La mujer solo lo pensó un instante. Negó con la cabeza, y contestó a su prisionero:
-Es mejor cogerlo con las manos... Lamerlo... Chupárlo... Morderlo...
Y a cada nominación le había seguido la acción.
-Como quiera, he de confesarla que también a mi me gusta más así... Oiga, no la importa que me corra en su boca ¿Verdad?
-Para nada me encantaría, dicen por ahí que el semen tiene muchas proteínas y...
Dicho y hecho.
-¿Pero qué ...? ¿¡ya!?
La bella bruja se retiró con la boca llena del semen que no había podido tragar.
-Bueno, señora – contestó divertido, Lucas -, ya tiene la salsa para la comida ¿Qué hará con el resto?
-Me lo comería, pero, ahora, no sé.. me da apuro.
Lucas, despreocupadamente, se tumbo sobre un montón de paja que había en un rincón de la jaula.
-Entonces, déjeme quedarme a dormir aquí en su casa, y mañana seguimos ¿le parece?
-Claro, cielo, claro... tienes razón, las prisas son muy malas para el estomago.
La mujer se retiró a lavarse la cara y los pechos, manchados por la imprevista descarga de Lucas.
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